QUÉ ES ANÁLISIS BIOENERGÉTICO
El análisis bioenergético es un método terapéutico
desarrollado inicialmente por el Dr. Alexander Lowen a partir de los
trabajos de Wilhelm Reich, discípulo y contemporáneo de Freud.
Wilhelm Reich
Sigmund Freud
Cualquier terapia es un proceso de conexión con uno
mismo en el que la relación con el terapeuta es el factor de cambio más
importante. El procedimiento para profundizar en este conocimiento es el
análisis.
Toda terapia debe incluir un análisis
exhaustivo de la historia del paciente para poder descubrir las
experiencias que han moldeado su personalidad y determinado su conducta.
Las terapias mas tradicionales basan el análisis fundamentalmente en
contenidos verbales, sin embargo a menudo la persona tiene muy difícil
traducir en palabras sus emociones o acceder a los recuerdos más
significativos para hablar de ellos.
Además de los
pensamientos y recuerdos que la persona expresa sobre sí misma y sobre
su vida relacional, el análisis bioenergético tiene en cuenta el
análisis de la conducta actual global, que incluye las emociones, los
sentimientos y las actitudes y movimientos corporales que se ponen en
juego o se evitan en la relación con el terapeuta.
Aunque se apoya en fundamentos y técnicas diversas, lo más
característico del análisis bioenergético es que es la forma de
psicoterapia en la que más se profundiza en lo que el cuerpo expresa y
en lo que el cuerpo necesita.
Este interés por el
cuerpo está plenamente justificado:
- 1) porque los sentimientos y las emociones (también los
pensamientos) son procesos biológicos cuyas características pueden ser
conocidas, en cada persona, observando cómo el cuerpo se moviliza. Como
ejemplo basta recordar lo que nos ocurre con cualquier emoción.
- 2) porque las dificultades para conectar con sentimientos,
deseos y recuerdos están vinculadas a patrones de funcionamiento
corporal en los que existen reducción de la motilidad y de la
percepción del conjunto o de segmentos corporales. Como ejemplo: la
reducción de la respiración torácica, que es mayor cuanto mayor es la
fuerza con que la persona evita habitualmente entrar en contacto con
determinados sentimientos.
- 3) porque relajando tensiones musculares y ampliando la
expresión emocional se facilita la percepción de movimientos y
segmentos corporales “bloqueados” y así la persona puede conectar mejor
con esos contenidos emocionales y recuerdos que son imprescindibles
para encontrarse a sí misma. Como ejemplo cotidiano: esa “apertura” que
se siente cuando se hace ejercicio, cuando se baila o cuando se hace el
amor.
- 4) porque cualquier cambio en una conducta va acompañado de un
cambio corporal, sea “tan sólo” en el tono muscular. Como ejemplo de
cambios dentro del repertorio cotidiano: el cambio que se percibe
después de cambiar de postura o de estirarse uno. Como ejemplo de
cambio en el tiempo: ya cada uno piense y vea como cambió su “forma”
(de estar, de ser) al tiempo que ha ido madurando.
ALGUNOS TÉRMINOS
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Como cualquier escuela de psicoterapia con larga historia, la
“bioenergética” (forma resumida de llamar a la terapia o análisis
bioenergético”), ha consagrado unos términos que le resultan
característicos, así:
ANALISIS
BIOENERGÉTICO: porque incorpora a la terapia la observación de lo que
ocurre en el cuerpo, es decir de cómo la persona pone en juego su
energía vital, es por lo que esta forma de análisis toma el nombre de
“bioenergético”.
ENERGÍA: es el vehículo de
los procesos vitales de un organismo vivo. La mayor o menor energía se
deduce por las muestras de “vitalidad” que da una parte o el conjunto de
una persona (brillo de los ojos, color de la piel, movilidad, calor,
gestos, actitudes, etc). La energía fluye libre y sin obstáculos cuando
una persona puede tolerar hacer consciente lo que siente y puede
expresarlo libremente.
CARÁCTER: se llama
así al patrón de funcionamiento psicológico y corporal de cada persona.
BLOQUEOS: las áreas corporales y emocionales
que se evita que entren en funcionamiento (que cobren vitalidad) se dice
que sufren un bloqueo de la energía.
ENRAIZAMIENTO: Estar enraizado es estar conectado “energética y
sensorialmente” a nuestras emociones y sentimientos más profundos, al
mismo tiempo que a nuestras piernas que nos hacen sentir el apoyo sobre
el suelo (la realidad física que nos sostiene).
PRINCIPIOS
BÁSICOS: El análisis bioenergético evoluciona con los nuevos
conocimientos y con las aportaciones de otras escuelas de terapia pero,
al tiempo, mantiene la vigencia de algunos principios clásicos:
LA PERSONA ES UNA UNIDAD PSICOSOMÁTICA EN LA QUE MENTE
Y CUERPO SE INFLUYEN MUTUAMENTE: Es decir existe una única identidad
funcional ya que el cuerpo y la mente se influyen permanente y
constantemente. El aparato defensivo en la psique se correlaciona,
somáticamente, con tensiones musculares crónicas.
DESARROLLO
PSICOLÓGICO Y EMOCIONAL: El desarrollo psicológico y emocional
condiciona la manera que la persona tiene de percibirse a sí misma en la
edad adulta y en la forma de relacionarnos con los demás. Es decir, las
experiencias vividas en la niñez y en la adolescencia explican nuestra
forma de actuar y nuestros conflictos actuales.
LA ORGANIZACIÓN DEL CARÁCTER: Las defensas psicológicas y somáticas
conforman el carácter de la persona. El carácter se describe como una
compleja constelación de rasgos psicológicos y tensiones somáticas que
constituyen una estructura defensiva y adaptativa. La función primaria
de esta organización defensiva es proteger al niño de un conflicto entre
sus necesidades afectivas y psicológicas básicas y la respuesta de su
entorno. El carácter en el cuerpo toma forma de “coraza” o armadura
muscular.
EN LA RELACIÓN TERAPÉUTICA SE
PRODUCE LA "TRANSFERENCIA": La transferencia es el tipo de relación que
tiene el cliente con su terapeuta y es el MOTOR de cambio. En ella la
persona percibe, siente, piensa, actúa,... como siempre lo hace
(consciente o inconscientemente actualiza los conflictos del pasado); es
toda una "RELACION REAL" desde el principio hasta el final de la
terapia. La "transferencia" es muy valiosa para la terapia, porque le
permite a la persona reexperimentar momentos absolutamente
trascendentes, donde, el terapeuta acompaña con profesionalidad,
sensibilidad, empatía y amor, y devuelve en cada experiencia la
respuesta más idónea que ayuda a resolver aquellos comportamientos que
la "enferman" o la hacen infeliz.
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